Uno de los principales obstáculos detectados en el avance del padrón de telefonía celular es la desconfianza de los usuarios respecto al uso de su información personal. Ante esto, voceros del sector privado aclararon que las bases de datos no estarán a disposición de las autoridades gubernamentales de manera abierta.
Según la información recabada por El Financiero, la Asociación Nacional de Telecomunicaciones (Anatel) enfatizó que las encargadas de salvaguardar los datos personales serán únicamente las empresas de telefonía. Esta aclaración busca dar tranquilidad a la población y motivar la inscripción en las semanas finales del proceso.
El balance actual muestra que el sistema ya cuenta con 48 millones de líneas debidamente validadas en el territorio nacional. No obstante, el escepticismo ha provocado un rezago considerable, reflejado en que aún faltan entre 60 y 100 millones de líneas móviles por incorporarse al registro.
Para realizar el trámite de forma segura, los abonados deben interactuar exclusivamente con los canales oficiales provistos por su operador. El proceso se efectúa atendiendo los mensajes de texto SMS legítimos, ingresando a las aplicaciones móviles de las compañías o completando los cuestionarios telefónicos automatizados.
Si el usuario decide no registrar su línea debido a temores de privacidad, la normativa vigente contempla una severa sanción: la pérdida total del servicio de voz y datos. Las compañías telefónicas aplicarán un corte generalizado a todos los números que no aparezcan en el listado oficial.
Las autoridades de la CRT insistieron en que el registro es un compromiso común por la seguridad del país que debe concluir el 30 de junio. Se exhorta a la ciudadanía a verificar sus líneas a través de los mecanismos automatizados provistos por operadores como Telcel, AT&T y Movistar.