Corrupción y negligencia en Pemex tras derrame en el Golfo
El director general de Pemex reveló una serie de actos de ocultamiento por parte de funcionarios de la empresa en relación con el derrame de crudo iniciado en febrero. Se confirmó que una fuga en un ducto de Cantarell fue la verdadera causa, desmintiendo la versión de que se trataba de emanaciones naturales de chapopoteras.
En una publicación de El Universal informa que, en la conferencia de prensa de este jueves, Rodríguez Padilla detalló que la fuga fue detectada por buzos el 8 de febrero en un oleoducto de 36 pulgadas. A pesar de la gravedad, la reparación se prolongó hasta el 18 de febrero y los reportes de estas maniobras fueron escondidos de la dirección general por casi dos meses.
Inicialmente, el gobierno federal y Pemex habían sostenido que el origen del hidrocarburo era externo o natural, mencionando incluso el vertimiento ilegal de un barco. Fue hasta que se realizaron simulaciones científicas de dispersión que se pudo confirmar que el crudo provenía directamente de las instalaciones de la zona de Abkatún.
Rodríguez Padilla fue enfático al decir que hubo una contradicción total entre lo reportado (un simple “lagrimeo”) y el despliegue de 11 barcos para limpiar la zona. Se descubrió además que se recuperó una gran cantidad de agua oleosa en barreras de contención que nunca fue ingresada en los informes oficiales de la empresa.
Debido a estas irregularidades, el subdirector de seguridad y salud ambiental, el coordinador de control marino y el líder de derrames fueron separados de sus puestos. La Secretaría de Marina reporta ya la recolección de 915 toneladas de residuos en las playas afectadas, mientras la Fiscalía General de la República atrae el caso.