La fuerza de los rayos ultravioleta se disparará a niveles alarmantes durante este fin de semana, ubicándose en la categoría de riesgo muy alto a extremo. Este tipo de radiación atraviesa con facilidad la atmósfera y puede causar daños severos y quemaduras en la piel en cuestión de minutos si no estamos protegidos.
Las mediciones prevén un índice de radiación UV de 9 a 11 unidades en las horas de mayor intensidad solar. Es un recordatorio directo de que el sol de la tarde no es juego y que la exposición prolongada sin barreras protectoras tiene consecuencias inmediatas en la salud cutánea.
La recomendación médica indiscutible es aplicar protector solar con un factor mínimo de SPF 30 o superior unos veinte minutos antes de salir de casa. No olvides volver a colocarlo cada dos horas si continúas bajo el sol, y protege zonas vulnerables que solemos descuidar como las orejas, las manos y la parte posterior del cuello.