El índice de radiación ultravioleta (UV) se situará en un rango de entre 9 y 11 unidades durante las primeras horas de la tarde, niveles catalogados como de riesgo muy alto a extremo para la salud humana. La exposición prolongada a este tipo de radiación sin la debida protección puede ocasionar quemaduras solares severas en la piel y daños oculares en periodos cortos de tiempo.
Este índice se mantendrá elevado incluso bajo la presencia de nubes dispersas, ya que estas pueden reflejar y dispersar la radiación UV, aumentando su intensidad en la superficie.
Se recomienda enfáticamente aplicar protector solar de amplio espectro con un factor mínimo de FPS 30 cada dos horas, usar lentes con filtro UV y, en la medida de lo posible, vestir camisas de manga larga para proteger la piel expuesta de los efectos dañinos del sol.