El índice de radiación ultravioleta se disparará a rangos considerados de muy altos a extremos. Exponerse al sol sin protección bajo estas condiciones puede causar quemaduras en la piel en cuestión de minutos.
Al alcanzar la radiación UV valores peligrosos de entre 9 a 11 unidades, se vuelve casi obligatorio el uso de un buen protector solar (idealmente de factor 50); asegúrate de reaplicarlo cada par de horas si sigues al aire libre y no te olvides de cubrir esas zonas que solemos olvidar, como el cuello, los empeines y las orejas.