El debut de la selección de Sudáfrica en la Copa del Mundo no resultó como su cuerpo técnico lo había planificado en los entrenamientos previos. El conjunto africano se plantó en la cancha con la intención de competir de igual a igual, pero terminó cediendo la iniciativa y los tres puntos ante el representativo de México. Los errores puntuales en la zona defensiva y la falta de capacidad para reaccionar ante la adversidad sentenciaron su derrota.
De acuerdo con el análisis publicado por El Excélsior, Sudáfrica se mostró como un equipo menor que terminó por achicarse por completo durante su visita al territorio mexicano. Más allá de que el público local no ejerció la presión asfixiante de otras épocas, las condiciones climáticas y geográficas hicieron su trabajo de desgaste. Al equipo africano le pasó factura de manera notable el intenso sol de la tarde y las complicaciones de la altura.
El mediocampista Sphephelo Sithole personificó el desastre del equipo visitante al firmar una actuación que recordará con profunda amargura. Sithole perdió la verticalidad y la marca de forma clara en la jugada que abrió el marcador para los locales en la primera mitad. Para colmo de males de su escuadra, el contención perdió la cabeza por completo y terminó expulsado en la segunda parte, dejando desprotegida su zona.
La debacle sudafricana continuó con el bajo rendimiento de Themba Zwane, quien estuvo desaparecido en la creación de juego y nunca pudo asociarse con sus delanteros. Al quedarse con inferioridad numérica y posteriormente con solo nueve hombres en la cancha, las opciones de remontada se esfumaron por completo. El equipo se limitó a defender la ventaja mexicana para evitar recibir una goleada de escándalo en su contra.
Con este descalabro, Sudáfrica se coloca en una posición sumamente comprometida dentro de su sector de cara a los próximos partidos. El estratega africano tendrá que recomponer la disciplina táctica y mental de sus dirigidos si desea mantener vivas las esperanzas de avanzar de ronda. El torneo es sumamente corto y los errores cometidos en el debut inaugural no pueden volver a repetirse si aspiran a competir en el máximo nivel.