La filmación de videoclips en la Ciudad de México suele atraer a grandes directores, pero lo que U2 vivió en la Plaza Santo Domingo superó cualquier guion. La banda se encontró en una situación límite cuando el clima y los problemas técnicos detuvieron su trabajo en la plaza pública. Lo que siguió fue un acto de improvisación pura que culminó con Bono cantando desde el balcón de un edificio de departamentos.
De acuerdo con lo reportado por ADN40, el incidente se originó por una falla en un generador durante la grabación de su sencillo “Street of Dreams”. La lluvia persistente no ayudó, pero fue la solidaridad de un vecino lo que permitió que la sesión continuara. El hombre abrió su puerta a los músicos, permitiéndoles usar su hogar para terminar de capturar las imágenes necesarias para el video.
El momento quedó registrado en redes sociales, donde se ve a los miembros de la banda saludando cordialmente a los habitantes de la casa mientras caminaban hacia el balcón. Esta escena, que parece sacada de una película de ficción, mostró el lado más humano y sencillo de los integrantes de U2. Lejos de las luces del escenario masivo, la banda se adaptó a un espacio reducido para cumplir con su arte.
Desde las alturas, la perspectiva cambió por completo, dándole al videoclip de “Street of Dreams” una estética urbana mucho más auténtica y orgánica. Los fans que permanecieron en la Plaza Santo Domingo pudieron ver a sus ídolos desde una distancia privilegiada. La lluvia solo añadió una capa de dramatismo visual que seguramente se verá reflejada en el resultado final del video musical.
La reacción en redes sociales fue unánime: la calidez de los mexicanos es inigualable. Los comentarios resaltaron que cualquier ciudadano estaría dispuesto a compartir su mesa y su casa con invitados tan especiales. “¡Mil gracias por elegir nuestro hermoso país!” fue uno de los mensajes que más resonó en las cuentas oficiales de la agrupación irlandesa tras el suceso. Este evento es una prueba más de que la CDMX es un lugar donde lo imposible se vuelve cotidiano. Mientras en otras partes del mundo un operativo de este tipo estaría blindado, aquí la música encontró su camino a través de un balcón. U2 se despidió del Centro Histórico dejando una historia de generosidad que servirá como ejemplo de la conexión entre el artista y su comunidad.