Las autoridades de salud en Estados Unidos y Europa han intensificado la vigilancia sobre los pasajeros que desembarcaron del MV Hondius. Con ocho casos identificados entre confirmados y sospechosos, el hantavirus ha obligado a realizar un seguimiento internacional que abarca desde Zúrich hasta Phoenix y Atlanta.
Información de CNN Mundo destaca que en Estados Unidos se vigila a residentes de Georgia y Arizona, además de personas que regresaron a Texas y Virginia. Aunque los funcionarios de salud locales informan que estos individuos se encuentran asintomáticos, permanecen bajo observación para descartar que porten la cepa Andes.
Esta cepa, identificada originalmente en el Cono Sur de América, es la responsable del brote que ya causó tres fallecimientos durante la travesía desde Argentina. La OMS está trabajando con los países pertinentes para garantizar que cualquier persona potencialmente expuesta reciba el seguimiento adecuado y se limite la propagación.
En el continente europeo, Suiza ha confirmado un paciente positivo en Zúrich, mientras que los Países Bajos atienden a tres evacuados, dos de ellos en estado crítico. La preocupación por la transmisión persona a persona ha llevado a realizar pruebas a contactos secundarios, incluyendo empleados de servicios de transporte aéreo.
El Reino Unido no se ha quedado atrás, aislando a dos británicos que bajaron del crucero antes de que se detectara el brote. La Agencia de Seguridad Sanitaria británica ha indicado que estas medidas son puramente precautorias, pero necesarias debido a la seriedad que puede alcanzar una infección por hantavirus sin tratamiento oportuno.
La logística para el arribo del buque a Tenerife el domingo está lista. La ministra Mónica García subrayó que los pasajeros serán evacuados desde alta mar. Este método garantiza que, en caso de haber más infectados no detectados, el virus no toque suelo español de manera descontrolada durante el proceso de regreso a sus países.